I

Empedrado reluciente de
invierno bajo la luz pareja
de reflejos un trayecto
atravieso por baches que en la
oscuridad brillan se
distinguen para no ser pisados
una idea me seduce
y me precipita a encontrarme
con esa sombra movediza

Como la arena húmeda,
susrrándome deseos
urdiendo bajo mis pies
el peso de mi carne.

He dado un paso,
con el flotar exacto
del intervalo justo y
entonces entré en el basto
desierto habitado por la curva mágica
Me lánzo al encuetro de mi destino
la nueva meseta,
donde voy a encotnrarme con ella,
para declararme por siempre
en el mismo destino.

aporx. 2001/2002

Comentarios

mas vistas

Escrito en la vereda