Domingo 17 de abril de 1983
Después de todo, seguimos
aquí bajo el mismo sol,
el de la mañana,
Yo con mi soledad a cuestas,
vos con tu risa, la del medio día.
Sin saber quizás que la vida nos
deslumbra
Mientras tanto
multitudes de almas transitan en
confusión entre el corazón y
el pensamiento.
Ahora,
la noche entra en su apogeo
soltándose en el espacio,
expandiéndose el aire y en
una danza suave a lo etenro,
la luz, el sol, y cada rayo
convertido en haz transitando
toda la vida.
Vos tu risa y tus sueños,
tus manos y caricias,
la voz y la mirada.

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